jueves, 3 de abril de 2014





Una experiencia creativa trapera

“En aquel Madrid de los 90, Libres Para Siempre expusieron con poca frecuencia y generalmente fuera de las galerías: en la calle, en Internet, en espacios que ofrecían propuestas underground o centros privados y públicos de provincias. Establecieron relaciones críticas con las instituciones artísticas y los especialistas, en favor de un dialogar con el público, e intervinieron tan poco en la vida profesional, que nació una leyenda sobre su existencia misma al tiempo que se les calificaba de artistas inaccesibles, de esos que preparaban sus obras más ambiciosas casi en secreto. Finalmente, ese contenido sutil, que proceso y trayectoria conforman, viene a sumarse al discurso de las obras mismas. De manera que éstas han de valorarse como realizaciones de unos artistas adelantados, rebeldes, experimentados, autónomos, que atraen sobre todo a profesionales”.[1]

Cuando nadie lo esperaba, Libres Para Siempre presentan en la galería Luis Burgos Tótems y Tabuses (2014), una exposición que significa la vuelta del grupo a la vida artística madrileña y rompe alegremente con esa pretendida tendencia a la inaccesibilidad y al secreto. Partiendo de una broma sobre el título del conocido libro de Freud, el grupo propone una serie de tótemes que no tienen en absoluto la función específica de los primitivos (ya que la propuesta expositiva consiste simplemente en agrupaciones sucesivas de tres o más cuadros) sino que pretende emular su misteriosa presencia.

La operación retorno comenzó hace un año, cuando LPS pintó un cuadro después de más de diez de trabajar únicamente en el formato digital o de no trabajar en absoluto. Este cuadro, titulado El hipnotista, figuró junto a otros siete en una muestra que comisarié junto a Jaime Aledo en la galería Estampa de Madrid: Conexiones: De Gordillo a Libres Para Siempre y al revés (una historia parcial y subjetiva del Neopop madrileño)[2].

El propósito de aquella expo era desvelar los posibles continuadores de la línea emprendida por la Nueva Figuración Madrileña, después de una exhibición que dedicó a estos últimos el Reina Sofía bajo el título de Los Esquizos de Madrid[3].

Todo apuntaba a un punto y final en la carrera del equipo, pero entonces apareció Luis Burgos y nos ofreció su galería sin poner la menor condición. De manera que Libres Para Siempre ha vuelto a escena y me toca a mí de nuevo desdoblarme y hacer de teórica para explicar, entre sesuda y sinceramente a partes desiguales, quiénes somos y cómo trabajamos. Lo cual, aunque parezcan dos tareas, es sólo una porque lo que realmente interesa de Libres Para Siempre no son los nombres de sus integrantes (Beatriz Alegre, Miguel Ángel Martín, Álvaro Monge, Ana Parga, y yo misma, Almudena Baeza), sino la manera en que se ponen –nos ponemos– de acuerdo para realizar unos cuadros que podrían pasar por los de un artista individual. Por ejemplo, uno que siguiera esa línea pluriestilística y discursiva que encarna la Nueva Figuración Madrileña. O acaso o un fan del mal gusto característico del Neopop de la Costa Oeste de Estados Unidos. O quizás del llamativo desorden de Polke o Kippenberguer…

Para acabar con la estéril definición del estilo de LPS, podemos añadir Así que las obras de Tótems y Tabuses, como todas las del colectivo, o como el arte femenino, por ejemplo, no presentan marcas formales que indiquen su condición de haber sido realizadas entre varios o por una artista mujer. Por eso me reafirmo en la idea de que definir a LPS es hablar de su proceso colectivo, que es más una concepción que una percepción.

En la tesis yo definía a Libres Para Siempre como un grupo de traperos, en el sentido del término francés bricoleur, ¿Por qué?

El adjetivo trapero hace referencia, en este caso, al trabajo que hace el grupo sobre imágenes sensibles, que se pueden tocar, intervenir sobre ellas o, también, que se pueden comunicar fácilmente, que no son inefables. Estas imágenes que podríamos llamar instrumentales son imágenes u objetos encontrados, versiones de obras propias y ajenas, la historia del arte, experimentos con la materia o el lenguaje, asuntos de actualidad, bocetos (sobre todo fotográficos), el fruto del aprovechamiento de las destrezas de los miembros del colectivo por separado o imágenes creadas mediante técnicas de colaboración como el cadáver exquisito, a la contra (o détournement) y a favor.

El cadáver exquisito a favor, que es la técnica de colaboración más utilizada por LPS, viene a ser “una pintura por turnos, donde cada artista ve las intervenciones de los otros colaboradores, tratando de respetar las interpretaciones que los otros colaboradores han efectuado previamente como acontecimientos insoslayables. Esta técnica invita, por un lado, a practicar la atención consciente para buscar siempre la solución instrumentalmente más sencilla y, por otro, al aprovechamiento confiado de las capacidades de cada colaborador".[4]

El cadáver a la contra o détournement es, por su parte, una variante que hace posible la intervención que trata de tapar o subvertir el trabajo precedente. Este procedimieneto surge generalmente a la hora de terminar un cuadro con el fin de aprovechar parte de lo realizado para generar una aportación que, siguiendo el criterio de la máxima ecología o eficacia, va a dar el significado final al cuadro.

En Totems y Tabuses, estas imágenes instrumentales se hacen mucho más visibles que en otras muestras anteriores del colectivo. En efecto, podemos identificarlas con los cuadros inacabados que forman parte de los tótemes que colgarán en la galería. Estos conjuntos concretos surgen traperamente de entre un número muy elevado de agrupaciones posibles.

Para entendernos, si analizamos el tótem Yin ETA Yan desde esta perspectiva, podemos aventurar la manera en que se han realizado estas imágenes instrumentales según lo descrito más arriba.
Por ejemplo, el cuadro grande de la base puede haberlo pintado un miembro del colectivo en solitario que haya, tal vez, sometido al consenso el tono que aplicará en cada banda.

El cuadro con bandas y mariposas puede también haber surgido a partir de un color naranja de base, no necesariamente aplicado por la misma persona que ha añadido las bandas después. Las mariposas y el rectángulo tamaño tarjeta de crédito de la esquina superior derecha, parecen intervenciones clásicas de un cadáver exquisito que quiere interpretar y finalizar el trabajo de las bandas.

La jineta, que aparece en el tercero de los cuadros, proviene claramente de un acopio de material que se ha hecho bajo la consigna de buscar animales, de la fauna ibérica, que puedan recordar a la inspiración animal que presentan los tótemes primitivos. El resto de las formas de ese cuadro pueden perfectamente proceder de algunas sesiones de pintura por turnos.

El último cuadro, representa un retrato en blanco y negro pintado con la técnica del claroscuro. Puede haber sido ejecutado por un sólo miembro del grupo o por varios, dado que todos ellos se conocieron en la facultad de Bellas Artes y esta es una técnica académica que probablemente todos dominen.

En cualquier caso, este análisis nos proporciona sólo una parte muy pequeña de la información necesaria para comprender cómo se realiza una obra colectiva trapera de Libres Para Siempre, pues la cuestión no radica en cómo se construyen estas imágenes sino en cómo se acaban. Es decir, todavía no conocemos la clave que guía al equipo para conseguir que estos cuadros dejen de ser instrumentos y pasen al estatus de obras de arte sobre las que ya no es necesario intervenir. El mecanismo de esta exposición plantea muy claramente está problemática central de intentar comprender el proceso de creación colectiva.

Un artista conceptual diría que la exposición habla precisamente de cómo se hace una obra de arte colectiva. Desarrollando esta idea podríamos preguntarnos:¿Qué hay de conceptual en el tótem titulado Yin ETA Yan? La idea de dar visibilidad al propósito de formar un tótem como contenido a transmitir. ¿Y qué, de pictórico? La constatación de que esta idea o intención se pinta con tal fruición que entra en competencia con su lado conceptual, de manera que puede resultar que sea esta última, la pintura, la que justifique el contenido de la obra. El espectador entonces verá el tótem como un políptico de cuatro cuadros, más o menos bien pintados y no cómo un cuadro único que muestra sus entresijos.

Ver esos entresijos implicaría mirar el tótem desde la perspectiva conceptual y jugar a intentar descubrir por qué los cuadros del tótem son esos y no otros y por qué se disponen así. Es como si Libres Para Siempre estuviera invitando al espectador a convertirse en un miembro del colectivo. Como si lo hubiera introducido en el proceso de realizar una obra de arte en común.

Para contestar estas preguntas, el espectador intuye que el colectivo debe tener en mente un tótem ideal y que los tótemes particulares se forman por adecuación a esa idea, de manera que si observa que Yin ETA Yan es como una bocanada de aire que le hincha el pecho y le produce una emoción inarticulada, debe buscar en su interior qué hay en el tótem que le produzca esa sensación. El tótem ideal es la sensación y las imágenes instrumentales son el material con el que el colectivo trapero trabaja.

En este sentido, los tótemes de esta exposición son encarnaciones del método trapero de trabajo colectivo y la clave para montarlos reside simplemente en experimentar la responsabilidad de tener que hacerlo. Esa alegría que se siente ante la tarea es el tótem ideal. Así que el espectador debe experimentar ante Yin ETA Yan el problema trapero por excelencia que no es una cuestión de combinatoria sino de confianza.

De confianza en el método trapero de trabajar con imágenes instrumentales sensibles y no ideales para hacer una obra que cuente la peripecia de unas bandas de color, minerales y perfectas, que, como la materia universal, hacen todo posible. Se humedecen y ves que todo está en ellas desde el principio. De pronto cambian bruscamente y muestran insectos horribles, como mariposas rojas para volver a su ser bandas, esta vez como persianas entre flores y constelaciones que desaparecen casi tan pronto como aparecen. Los primeros mamíferos antediluvianos, entre ratas y ardillas: las jinetas de cola rayada, que se hacen más y más sofisticadas. Por último viene el hombre y sus historias. Historias de jungla o de viento en el desierto. O incluso historias de amor. Sencillo, ¿no?
Almudena Baeza, 2014


[1] Párrafo de cierre de la tesis doctoral "Arte colectivo en el Madrid de los 90", de Almudena Baeza (2006, p.531), donde analizaba la obra de los colectivos Estrujenbank, Preiswert, Libres Para Siempre y Empresa. http://biblioteca.ucm.es/tesis/bba/ucm-t28753.pdf
[2] En ella LPS expuso junto al colectivo Estrujenbank, Juan Ugalde, Patricia Gadea, Elena Blasco, Jaime Aledo, Guillermo Pérez Villalta, Manuel Quejido, Carlos Alcolea, Carlos Franco, Rafael Pérez-Mínguez y Luis Gordillo.
[3] Paralelamente a Conexiones, Jaime Aledo y el comisario Paco de la Torre hicieron otra exposición sobre este asunto en la galería My Name's Lolita Art titulada Aire de Familia. Una aproximación a la figuración post conceptual (Chema Cobo, Juan Cuéllar, Paco de la Torre, Dis Berlin, Damián Flores, María Gómez, Elena Goñi, Ángel Mateo Charris, Fernando Martín Godoy, Joel Mestre, Jose Miguel Pereñíguez, Guillermo Pérez Villalta, Antonio Rojas y Teresa Tomás) y se editó un libro catálogo, Derivas de la Nueva Figuración Madrileña que explicaba estas dos genealogías posibles: la Neopop –la nuestra– y la metafísica.
[4] op. cit., Baeza, Almudena, p. 31

martes, 15 de octubre de 2013


Para los que han visto en el Reina Sofía la exposición "Dali. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas" (27 abr.- 2 sept. de 2013), os mostramos este cuadro que pintamos en el año 1991 para la exposición "Parece todo muy amistoso" en la galería Valgamedios, junto con el estracto (habla del cuadro) de la tesis doctoral “Arte colectivo neopop en el Madrid de los 90” (p. 287-288 -289) de Almudena Baeza, Madrid 2005. UCM.

“Una breve descripción de estos poco atractivos personajes nos informa de que:
- Dalí es un pintor muerto que, en los 90, se encuentra en decadencia (una decadencia profética pues él mismo se auto proclamó payaso con sus histriónicas actuaciones ante la prensa) y anuncia el sometimiento de su figura a un orden nuevo que (al margen de la validez que pueda poseer y del tiempo que tarde en encumbrarlo de nuevo) ya no reconoce a Dalí como un genio de la pintura.
- Fofó es un payaso cuya muerte produjo un insólito despliegue mediático que puso en circulación multitud de lacrimógenos recuerdos y homenajes en televisión supuestamente dedicados a explotar las desgarradoras paradojas niños-muerte, tragediacomedia, circo-televisión, arte- vida... Un espectáculo oportunista dedicado a quien vivió dedicado precisamente al mundo del espectáculo y que los colegas que le sobrevivieron explotaron sin pudor haciendo realidad una máxima que el propio Fofó podía haber suscrito: "que el espectáculo continúe". Así que LPS convoca a un héroe patético, como es Dalí con traje y nariz de payaso, junto a uno muerto casi en acto de servicio, como Fofó.”

martes, 18 de junio de 2013




Vicio, tiempo, dinero, minero es un audiovisual, su formato original es una película flash con sonido, realizada con distintos programas gráficos, que dura 38 segundos. Aborda grandes conceptos: sociedad, dinero, tiempo, vicio, política, amor... como esos que los alumnos de ESO estudian en su asignatura Sociedad, Cultura y Religión.



martes, 4 de junio de 2013

UN ALFABETO PARA ÁGRAFOS

¡Libres truetype es el nombre de una fuente de escritura creada en 2002. Fue presentada en el marco de la feria Arco electrónico y desde entonces está disponible gratuitamente para ser descargada por cualquier usuario en el website del grupo http://libresparasiempre.net/obras-libres-para-siempre.html
Se trata de dibujos realizados por los miembros del colectivo, escaneados y convertidos en ficheros vectoriales mediante un proceso informático, a cada uno de los cuales se ha atribuido una letra (mayúscula o minúscula), número o signo del teclado del ordenador, conformando así una nueva familia tipográfica que sirve para escribir, pero que rehuye el modo lingüístico. Es, pues, un alfabeto sin letras, lenguaje plástico para ágrafos vocacionales, cuyos tipos tienen sin embargo las mismas cualidades de una fuente convencional: negrita, cursiva, cambios de cuerpo, de color...
A medio camino entre la funcionalidad de la señalética moderna y la poética pedestre de los jeroglíficos, las utilidades de ¡Libres truetype son variadas. Sin embargo, LPS quiere hacer hincapié aquí en su vertiente más artística y participativa: cómo, empleando una fuente digital común, cualquier usuario puede crear dibujos muy personales. He aquí algunos ejemplos concebidos por el propio grupo.


martes, 28 de mayo de 2013





Desde su intervención, invitados por el grupo de teatro La Fura dels Baus, en la fiesta Futura Boom (1994) que tuvo lugar en el teatro Apolo de Barcelona, donde un disc-jokey (Lüva) pinchó música al ritmo de un vídeo que contenía pequeñas piezas de arte electrónico (animaciones digitales), la ocupación de video-jokeys fue una constante en nuestra actividad artística.

lunes, 11 de marzo de 2013

De: fernando baena <fernandobaena@gmail.com>
Fecha: 8 de marzo de 2013 16:37:57 GMT+01:00
Asunto: mi penúltima performance

Hola.
Por si queréis echarle un vistazo al vídeo de mi penúltima performance.
La cosa duró hora y media, pero la he dejado en 25 minutos, los 15 últimos (con el discurso de Rajoy) en tiempo real.
Un abrazo. F



 

Artista sobre cartón from fernando baena on Vimeo.

martes, 5 de marzo de 2013

Como sabéis fui a Madrid la semana pasada a ver una exposición que había diseñado yo misma sobre el papel. Era una visión que conectaba al artista de los 60, Luis Gordillo, con Libres Para Siempre, mi grupo de pintura de los 90. Entre medias había un movimiento mítico de los 70 llamado Nueva Figuración Madrileña, un grupo cañero de los 90, Estrujenbank, y los artistas de los 80 Elena Blasco y Jaime Aledo. 
Voy a escribir un relato de ficción (cortísimo) donde estos artistas son los protagonistas. Avanzo que Patricia Gadea va a ser una muchacha punk, LPS un grupo de lucha por la libertad animal, Guillermo Pérez Villalta un monje zen, Juan Ugalde un joven obrero inglés que hace bicicletas, Elena Blasco una yoguini global y cocinera vegana, Luis Gordillo un hipster argentino que de tan autoconsciente e inteligente es un psicópata, Jaime Aledo va a ser un filósofo que fue alumno del último alumno de Bergson. Carlos Franco es ese último alumno de Bergson y está en un manicomio. Alcolea, no se, puede que sea el panadero de todos o pintor. Viven en lugares diferentes y en décadas también diferentes. Son pintores mas o menos profesionales y están exponiendo, cada uno en su pueblo, los cuadros que están en esta exposición. En entrevistas, críticas y diálogos entre ellos explican sus cuadros y mi teoría. Tengo que hacerlo en menos de un mes para un libro que está preparando el gran Paco de la Torre. No se si llegaré.

Y aquí os adjunto un link para que veáis lo penúltimo que estoy haciendo en los parises. Es un vídeo de tres minutejos aprox. Ojo tiene sonido. Se recomienda visionado con cascos o con tranquilidad...
Besos
Mus
La grieta silenciosa - Almudena Baeza from Almudena Baeza Medina on Vimeo.

Pintura maravillosa. En cualquier caso, LPS jamás ha sido pintor. Nunca en su vida ha hecho exposiciones. Su pintura siempre ha estado sujeta a juegos o performances con reglas que convertían los cuadros, estas imágenes que aquí veis, en parte de un ritual muy ingenioso que aumentaba su influencia o duración.

domingo, 17 de febrero de 2013


Empatía. Empleémosla en una frase. "LPS da pruebas de una cierta empatía por esta joven que está muerta".

El grupo LPS tiene una faceta de pintor. No en vano sus miembros estudiaron cinco años en la Facultad de Bellas Artes de Madrid. Y fueron unos alumnos desaplicados pero atraídos por la pintura, la madre de todas las artes, de todas las actividades más nobles y difíciles. Para LPS colegial, la pintura era un universo vasto que incluía terrenos normalmente separados como: la vigilia y el sueño, el presente y el pasado, la locura y la cordura o la percepción y la memoria. En realidad hay que despertarse, salir del sueño y entrar en la vigilia, por ejemplo, para darse cuenta de que soñábamos. Cuando pintas en grupo, sin embargo, no es necesario salir de un terreno para ser consciente de que estabas allí. En otras palabras puedes volver atrás cuantas veces quieras. Y lo que es todavía más raro y mejor, hacerlo acompañado. Es genial. Así que en este momento tu estás en el pasado pero tu colega percibe con claridad eso que es sólo un recuerdo vago que estas verbalizando muy torpemente. Y él ya lo ha actualizado y te lo explica y tu lo ves también. Pero le precisas que ciertas vaguedades del recuerdo no se deben perder y él te pregunta que cuales. Y tu no sabes qué decir. Pero no hace falta decir nada porque os habéis trasladado a otro lugar pictórico donde él ha elegido un color y tu estas enredado con tu asunto. Y el de más allá no sabe nada de vuestro acuerdo pero te escucha a ti y percibe el color de tu amigo e introduce un detalle bueno para los dos. Es genial. En cualquier caso, LPS jamás ha sido sólo pintor. Nunca en su vida ha hecho exposiciones. Su pintura siempre ha estado sujeta a juegos o performances con reglas que convertían los cuadros, como este, en parte de un ritual muy ingenioso que aumentaba su influencia o duración.